La Policía cerrará el 2008 con casos importantes sin resolver

sin-resolverLa actual jefatura cierra el año con un fardo de casos importantes sin resolver, y que la sociedad dominicana le reclama cada día su término. Entre estos figuran la muerte del ingeniero Héctor Ortega Castillo, asesinado por un desconocido en el gimnasio del hotel Jaragua, y cuyos familiares exigieron recientemente al jefe de la Policía que aclare el crimen y que diga quién compró el arma que utilizaron para darle muerte al profesional.Estas declaraciones se producen a propósito de que el jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, declaró a la prensa que los cuerpos investigativos de la institución sabían quien compró el arma homicida en Miami, sin embargo, esto se mantiene en silencio.

Asimismo, el vocero de la Policía, coronel Nelson Rosario, dijo que si era necesario, acudirían a las autoridades de los Estados Unidos para que ayudaran a aclarar el crimen.

Mientras otros casos permanecen “navagando” desde algún tiempo o en el archivo muerto de la institución a la espera de que sean resueltos por la actual jefatura.

El caso del Primer Teniente del Ejército Nacional, Guillermo Tejeda, muerto a varios disparos por desconocidos el pasado 5 de marzo en su ciudad natal, San Cristóbal, requiere de una solución por parte de las autoridades.

Hasta el momento, este horrendo hecho que consternó a la sociedad, está en un punto muerto y los investigadores dicen que no tienen a nadie detenido.

También en junio del año pasado, un desconocido a bordo de una yipeta, atropelló a la niña Saniela Rodríguez, de nueve años, la cual perdió una pierna, la vagina y la pelvis. Ese caso también duerme el “descanso eterno”, pues hasta el momento no se habla nada.

En tanto, del caso Vimenca, uno de los más sonados y pendientes desde hace varios años, permanece casi muerto entre la Policía y el Ministerio Público, pues aún no se ha establecido con claridad quienes son los responsables de cometer el hecho.

En marzo del 2007, la Policía anunció que recuperó el fusil con el que se dio muerte a los empleados que custodiaban un alijo cerca de RD$2 millones en esa época.

Otro caso es el de Ángel Cristopher Martínez, inspector de Aeronáutica Civil, muerto de varios disparos por desconocidos en el 2006, próximo a su residencia. Este hecho permanece en un estado indefinido igual que el de Wendelinda Abad, estudiante, que murió en mayo del 2006 cuando le quitaron US$500 y un celular.

Diario Libre

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: